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Ha encontrado usted una idea para su negocio. Ha hecho un estudio de mercado y parece que tiene posibilidades. Sabe donde encontrar financiación y cuenta con colaboradores para sacar su empresa adelante. Pero ¿será usted un empresario tradicional o el dueño de una startup?

No todas las empresas de nueva creación son startups, hay diferencias fundamentales entre las dos y estas diferencias deben ser tenidas en cuenta para el éxito de su negocio.

¿Qué es exactamente una startup?

Una startup es una empresa joven que está empezando a desarrollarse. Pero no todas las empresas que se crean son startups. Las startups ofrecen productos o servicios que  no existen en el mercado, o que los fundadores creen que se ofrecen de una manera inadecuada. Suelen ser pequeñas e, inicialmente, financiadas y dirigidas por un puñado de fundadores o por una sola persona.

Financiar un inicio

En las etapas iniciales, los gastos de las starups tienden a superar a los ingresos a medida que trabajan en el desarrollo, prueba y comercialización de su idea. A menudo requieren financiación. Pueden ser financiadas por préstamos tradicionales de pequeñas empresas de bancos o cooperativas de crédito, por préstamos de la Administración o por donaciones de organizaciones sin ánimo de lucro y gobiernos estatales. Las incubadoras de starups proporcionan capital y consejos a las nuevas empresas, mientras que amigos y familiares tambien colaboran a la hora  a soportar la carga financiera. Una startup capaz de demostrar su potencial puede atraer financiación de capital de riesgo a cambio de ceder cierto control y un porcentaje de propiedad de la empresa.

Debido a que las nuevas empresas tienen una alta tasa de fracasos, los inversores potenciales deberían considerar no solo la idea, sino también la experiencia del equipo de administración y deben desarrollar una estrategia de salida… Hasta que se comience a vender, las ganancias solo existen sobre el papel.

¿Qué es un empresario tradicional?

Un empresario  tradicional es alguien que crea oportunidades de negocio, sistemas de negocios y explota todas las oportunidades que tiene para obtener ganancias financieras. Dentro de estos emprendedores podemos distinguir al social que no mira solo a la ganancia financiera  sino que tiene también una motivación social. Aunque una empresa de éxito también puede servir a la sociedad, cuando un negocio tiene como objetivo principal hacer algún bien social se convierte en una empresa social en lugar de una empresa empresarial.

Otras diferencias fundamentales

Una diferencia significativa entre el emprendedor y la startup es el cierre de ciclo. Un negocio no es viable a menos que se complete y cierre el ciclo de crear un elemento de valor, producirlo, entregarlo a los clientes y recibir el pago de todo el proyecto. Para los empresarios, completar y cerrar este bucle es necesario y esencial para asegurar el máximo beneficio, pero a las startups no les interesa tanto. Esta es la razón por la que muchas startups se endeudan más allá de lo razonable y se enfrentan a graves problemas financieros que a menudo las arrastran a la quiebra.

Un gran inconveniente de ser propietario de una startup es el riesgo y la presión asociados con todo el proyecto. Para tener éxito, el propietario debe vincular la marca de la nueva empresa con su identidad y, por lo tanto, gran parte del éxito y el fracaso también pueden afectar a su destino. Durante la puesta en marcha se hacen muchas promesas y se debe recaudar mucho dinero. Cumplir con estos objetivos no es fácil y a menudo la ruta termina en fracaso.

¿Está pensando en montar una startup? ¿ Ya lo ha hecho? ¿ Se ha enfrentado a problemas como los expuestos más arriba? Su opinión y experiencia son importantes para nosotros, anímese a compartirlos con nosotros.

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