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Ya ha sonado el gong de inicio de la precampaña política en nuestro país y la cuenta atrás para las elecciones generales está en marcha. Son tiempos electorales marcados por el desencanto de la población con la clase política, con una fragmentación cada vez más grande entre los partidos políticos y con una batalla política que se basa en la descalificación del adversario y el interno por ridiculizar sus ideales.

Otra característica de la política actual es la personalización de las formaciones. Cada vez se habla más del partido de tal líder político, en vez de utilizar el nombre de la formación. Una figura omnipotente que presentar ante la población y que debe cuidar tanto lo que dice como la forma en la que lo dice.

Aspectos clave de la comunicación política

Los electores

A la hora de establecer la estrategia electoral a seguir para una campaña política, los partidos deben tener en cuenta que encontrarán en el camino tres tipos de electores diferentes a los que deben llegar con su mensaje. De un lado están los convencidos. Son aquellos ciudadanos que son fieles a un partido políticos siempre y que no cambiarán su voto en función del candidato ni del programa electoral propuesto. Este grupo de votantes son los más participativos durante las campañas, sin embargo, son a los que menos esfuerzo se dedica por parte de los partidos políticos.

Por otro lado, los abstencionistas. Son ciudadanos a los que la política no les interesa y que, habitualmente, no participan en los procesos electorales. Son un fragmento de la población que interesa a las formaciones políticas, ya que pueden dar sorpresas con su voto y modificar de forma activa el resultado de los comicios. En principio se consideran “voto perdido”, pero su participación no figura en las encuestas y puede ser decisiva a la hora de la verdad.

Y, por último, tenemos a los indecisos. Este es el grupo al que se dedica el mayor esfuerzo por parte de los partidos políticos. No tienen el voto decidido de antemano, sino que dependerá del desarrollo de la campaña y de los líderes y programas presentados.

Y recientemente, debemos añadir un cuarto tipo de elector, aparecido en las últimas campañas y conocido como “nuevos influyentes”. Jóvenes, formados, de perfil tecnológico, con conciencia social y dispuestos a movilizarse. Son ciudadanos con un importante poder social que pueden influir muy notablemente en el resto del electorado y, por lo tanto, deben ser tenidos en cuenta durante la campaña electoral.

El mensaje

Todos los partidos, candidatos y líderes deben tener una historia que contar y saber cómo transmitírsela a sus electores. Es la conocida como técnica del STORYTELLING y debe estar compuesta por mensajes claros, breves y en un lenguaje entendible por todo el electorado.

A través de esta historia debemos humanizar al candidato y a su formación. Ser capaces de impactar en los sentimientos de los votantes y movilizarlos a través de la empatía.

Reacción ante situaciones críticas

Como en el mundo empresarial, en la política hay un riesgo muy elevado de que estalle una situación crítica que afecte a la comunicación y a la imagen tanto del partido como del líder político que lo dirige. Más aún en los tiempos de las redes sociales. Por eso, es importante contar con un plan estratégico de comunicación de crisis que nos sirva, si no para adelantarnos al estallido del problema, para ser capaces de minimizarlo y recuperar la reputación lo antes posible. Y para ello, hay pasos imprescindibles como el nombramiento y la formación de un portavoz, alguien capaz de contrarrestar los comentarios negativos surgidos con información positiva que atraiga a la opinión pública.

Preparación e imagen del candidato

La escenificación en política tiene tanta importancia o más que el mensaje que transmitimos. Influye en el elector tanto la forma en que contamos las cosas como el propio mensaje que enviamos. Por lo tanto, es importante, antes de cada exposición pública, conocer el espacio, tener en cuenta todos los detalles de la intervención, cuidar la estética del candidato y de los elementos distintivos de la formación y ensayar, ensayar y ensayar.

Los detalles más importantes a la hora de prepara la intervención siempre es saber a quién se dirige, hacer suyo el espacio donde dará su discurso y saber cómo distribuir el mensaje a lo largo de su intervención, incidiendo en él en los momentos clave.

Un equipo ganador

El equipo es el factor más determinante a la hora de preparar una campaña electoral. Contar con personas preparadas, con experiencia y que crean en el mensaje, es fundamental y nos hará tener la mitad del camino ya recorrido. Lo más efectivo es que el líder se rodee de un grupo pequeño de personas, dirigidas por él mismo y con tareas bien definidas. Contar con personas experimentadas, como Ludiana, en prensa, publicidad, investigación, estrategia… que estén listas para crear un plan comunicativo que unifique la imagen del partido y del líder con los mensajes que quiere transmitir y lo haga dentro de una escenografía que atraiga al electorado.

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