+34 916 225 084 info@ludiana.com

El marketing emocional es una tendencia en las estrategias de comunicación y se basa en hacer sentir emociones al consumidor. A través de estas sensaciones, el público se decide por comprar nuestro producto o adquirir uno de nuestros servicios. La clave del marketing emocional está en generar una relación afectiva entre la empresa anunciante y el target al que se dirige.

¿Por qué funciona?

Su éxito está fundamentado en la forma de comprar que tenemos los humanos. En contra de lo que queremos creer, nuestras compras casi nunca están basadas en una justificación. Es más, el 95 % de las compras que realizamos se producen por una emoción. Compramos con el corazón y con el estómago mucho más que con la cabeza. De ahí la importancia del marketing emocional.

¿Y cómo se produce esa emoción?

Por impacto de contenidos en la persona. Las personas recibimos impactos continuamente. Estos pueden tener diferentes formas y pueden llegarnos en como imágenes o sonidos, pueden impactar en nosotros los colores, las palabras… cualquier contenido genera siempre una emoción en el público que lo recibe. Es el cerebro quien recoge el estímulo, lo interpreta y produce esa emoción en nosotros. A partir de este sentimiento, es cuando decidimos si haremos una determinada compra o no. Si el contenido recibido realmente ha conectado con nosotros, sin duda adquiriremos el bien o servicio promocionado. Si no existe esa conexión, esa compra nunca se producirá.

Relacionadas con la generación de emociones en el consumidor se han desarrollado las nuevas fórmulas de comunicación: el storytelling y el storydoing. Una de estas fórmulas es la evolución natural de la otra y su éxito está relacionado con que el consumidor prefiere humanizar a las marcas a través de su historia. Además, esa conexión entre empresa y público se magnifica si llevamos a los futuros clientes a vivir una experiencia con la marca. Se crea un vínculo que es mucho más fuerte que a través de una historia simplemente.

¿En qué se fundamenta el marketing emocional?

Por todo lo que ya hemos explicado, el marketing emocional se basa en la emoción. Pero, de lo que se trata es de averiguar qué elementos tienen a su disposición las compañías para generar las emociones en cada consumidor. Para ello hacen uso de tres pilares fundamentales:

1.- La marca

Cuando nos referimos a la marca hablamos de la filosofía de la empresa, de los valores que tiene esa compañía.

Es fundamental antes de poner en marcha cualquier plan de marketing, no solo emocional sino de cualquier tipo, tener muy bien definidos los valores de nuestra empresa. Y a partir de ellos hay que establecer una estrategia que responda a estas tres preguntas:

  • ¿Qué acciones me ayudan a transmitir esa filosofía?
  • ¿Qué canales o vehículos son los más adecuados para transmitir los valores de mi empresa?
  • ¿Dónde están mis usuarios y cómo llego hasta ellos?

Nuestra estrategia de comunicación de marca debe orientarse siempre a la resolución de estas preguntas.

2.- La estrategia de marketing

En pleno siglo XXI, el consumidor huye de todo aquello que le dé a entender que “están vendiéndole algo”. Por ello, debemos utilizar nuestros canales online y offline para llevar a cabo una estrategia de marketing más orientada a ser editores que vendedores.

Debemos buscar formas de acercarnos al potencial consumidor de forma natural, no intrusiva. Que sienta que puede relacionarse con nuestra marca de una forma amable y no sentirse intimidado por la venta. Utilizar las emociones es como tener «un as en la manga», nos ayudará a conectar con nuestro target sin que sientan que estamos irrumpiendo en su espacio sin permiso.

La curiosidad es una de las emociones que más fuerza tienen en esta fase. Despertar la curiosidad del consumidor nos asegurará que prestará atención a nuestro mensaje o experiencia y eso es un paso muy importante en la estrategia de marketing.

Tal y como hemos dicho antes, contarles una historia que les emocione y hacerles sentir parte de una experiencia son también fórmulas de gran éxito en el marketing emocional. A estas se suma también la figura de los influencers. El público conecta muy bien con estos prescriptores y acaba considerándoles como amigos, por lo tanto, sus recomendaciones adquieren la categoría de consejo y son seguidas por muchos «a pies juntillas».

3.- Generar experiencias

No nos cansamos de repetirlo, una experiencia vale mucho más que todas las historias y anuncios del mundo. A través de la experimentación logramos estimular al consumidor. Despertamos sus sentidos y establecemos una relación fuerte con nuestro público.

Por este motivo, crear experiencia para el consumidor debe ser el objetivo de nuestra campaña de marketing emocional. Una vez el público experimente junto a nosotros, se habrá genera una unión que llevará al éxito de nuestra marca.

¿Conocías el marketing emocional? ¿En tu empresa se llevan a acabo acciones para generar emociones en el público? Tu experiencia nos importa y te animamos a que la compartas con nosotros en los comentarios.

Share This