Como decía Gerald Ford, que fue presidente de los Estados Unidos, “no hay nada más importante en la vida que comunicar de forma eficaz». Todo en nuestra vida necesita ser comunicado. Es algo tan humano que no hay actividad que no precise de habilidades y capacidades para transmitir conocimiento, compartir experiencias, organizar, influir, motivar o inspirar a los demás. Nuestra vida social es la comunicación.

Por eso, es muy importante intentar mejorar nuestras habilidades de comunicación constantemente. Si no sabe por dónde empezar, aquí le dejamos 4 aspectos muy importantes a tener en cuenta:

Para mejorar sus habilidades de comunicación, mejore su forma de escuchar

La clave de la comunicación está en la escucha. En la escucha activa. Activa quiere decir que tenemos que hacerlo con conciencia plena y con atención. No es una tarea fácil. Requiere entrega, dedicación y mucha paciencia. Y también tener la capacidad de aislarse del ruido.

Cuando hablamos, pasamos la mayor parte del tiempo atentos a lo que queremos decir y perdemos la percepción de lo que el otro nos dice, de lo que preocupa a nuestra audiencia o de lo que sucede en nuestro entorno. La escucha atenta supone también evitar algunos errores: distraerse durante la conversación, interrumpir al que habla, juzgarlo y querer imponer tus ideas, ofrecer ayuda de manera prematura y con falta de información, rechazar lo que el otro está sintiendo…

Así que, si quiere ser buen comunicador, no comience por mejorar su habla. Comience por mejorar su escucha.

Para mejorar sus habilidades de comunicación, preocúpese por el otro.

Para desarrollar las habilidades de comunicación y para conseguir persuadir a su audiencia, debemos tener la capacidad de conectar. Conectar nos permite identificarnos con el otro, para tener más influencia sobre él. Supone ponerse en la piel de quien nos escucha y conocer sus inquietudes, sus problemas, sus necesidades. Conectar implica un cambio de actitud. Lo importante no es lo nuestro, es lo del otro. Para conectar hay que encontrar un terreno en común, hay que construir confianza con nuestra audiencia. Hay que pensar en ellos, en sus intereses y en sus inquietudes. Hay que dejar de un lado el ego y pensar en qué puedes comunicar que de valor a la otra persona.

Para mejorar sus habilidades de comunicación, mejore su lenguaje no verbal.

Más de un 90% de nuestra comunicación no está compuesta por palabras. De los mensajes que percibimos solo retenemos un 15% de lo que oímos, mientras que lo que vemos pesa entre un 85 y un 90. El habla, por lo tanto, tiene una importancia muy pequeña frente a otros elementos a los que nuestro cerebro da una relevancia más alta de forma inconsciente.

Damos más valor a los gestos y a la expresión de la cara, a la fuerza de la mirada, que a las palabras. El control de los gestos del rostro es muy difícil, es el aspecto más difícil de dominar en la comunicación no verbal. Por eso comunicamos muy bien cuando hablamos de algo que hemos sentido, un suceso que hemos vivido, porque todo nuestro ser comunica en la misma sintonía.

Si quiere mejorar sus habilidades de comunicación, comience mejorando su lenguaje corporal.

Para mejorar sus habilidades de comunicación, haga que el mensaje sea usted

En los mensajes que persuaden siempre hay algo personal, algo de usted. Como ya hemos mencionado, cuando comunicas con alguien el mensaje no son solo las palabras que escoges, sino también tu expresión, tu actitud, el sentido del humor, la energía, la forma de tratar a la audiencia.  Todo esto envía mensajes de ti mismo que están siendo captados por otras personas.

Tu mensaje debe ser auténtico y creíble. Tiene que contener una parte de ti mismo. Una experiencia. No hay nada como una experiencia personal cuando queremos conectar con el corazón de la gente, sobre todo cuando esa experiencia nos ha llevado a un compromiso.

Así que si quiere mejorar sus habilidades de comunicación, relate a su audiencia algo que haya vivido.

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